Algeciras es el punto de paso entre Europa y África, lo que ha convertido a esta ciudad en uno de los referentes multiculturales más interesantes de la zona. Destaca especialmente por sus restos arqueológicos, desde los hornos romanos de El Rinconcillo hasta los restos de la mezquita de Aljama. También por la arquitectura civil, más que por la religiosa, con la Plaza Alta, el Acueducto y la Escuela de Arte, como mejores ejemplos.